Lo siento, no me pude resistir.
Qué día feo el de ayer
Estuve en cine,
pero tenía hambre.
Disfruté el tour por la ciudad en transmilenio,
pero me subí al que no era.
Caminé por la séptima con ese sol trascendental y el viento en la cara,
pero luego me entró mugre en los ojos.
Y vino el primer -aunque tal vez segundo o tercer- llanto del día
y apenas eran las 2.
Y luego suena Nada,
(a la vida le encanta ponernos a llorar en el transporte público)
y quién se resiste
quién no llora.
Quién no llora en el bus, entre la multitud
quién no llora cuando vuelve a una casa vacía, ajena
quién no llora en una pizzería bajo la mirada maternal de una desconocida.
quién no llora por perder la cuenta de cuántas veces ha llorado
y cuando ya no sabe si está llorando o no.
quién no llora cuando extraña
quién no llora cuando recuerda
quién no llora cuando piensa
cuando camina
cuando habla,
cuando respira.
¿Quién no llora?
si es domingo
y se está solo.
(via ledelirant)
